CERVICOPLASTIA EN ASTURIAS

Dejando atrás las bandas platisma

La cervicoplastia es una cirugía enfocada en redefinir el ángulo entre el cuello y el mentón, una zona que tiende a perder firmeza con el paso del tiempo debido a la relajación de los músculos cervicales.
El objetivo es recuperar la tensión del cuello y mejorar su contorno, logrando un perfil más armónico, firme y rejuvenecido.

Sobre el Procedimiento

La intervención se realiza con anestesia local y sedación, o en algunos casos bajo anestesia general, según la valoración médica. La incisión se hace bajo el mentón, quedando prácticamente invisible tras la cicatrización.

Durante la cirugía pueden combinarse distintas técnicas según cada caso:
Liposucción submental: elimina el exceso de grasa.
Platismorrafia: tensa el músculo platisma para definir el cuello.
Lipectomía submental: retira grasa profunda bajo el mentón.

Al finalizar, se coloca un vendaje compresivo durante 24-48 horas y se recomienda el uso posterior de una banda elástica. La recuperación es rápida, con ligera inflamación o tirantez los primeros días, que ceden progresivamente. Mantener reposo semisentado y seguir tratamiento antibiótico ayuda a una correcta cicatrización.

¿Para quién está indicado?

La cervicoplastia está indicada en pacientes que presentan flacidez, exceso de grasa o bandas platismales en el cuello.
Es especialmente recomendable para quienes desean:

  • Recuperar un contorno cervical definido.
  • Eliminar el efecto de “cuello caído” o “papada”.
  • Corregir la pérdida de ángulo entre el mentón y el cuello.
  • Mejorar el aspecto envejecido o relajado del cuello, tanto en hombres como en mujeres.

Objetivo del tratamiento

El propósito de la cervicoplastia es devolver firmeza, tersura y definición al cuello, restaurando el equilibrio natural del rostro.
Se trata de una intervención que armoniza el perfil facial, ofreciendo un resultado rejuvenecido, duradero y con una recuperación controlada.

Sobre el Procedimiento

La intervención puede realizarse con anestesia local y sedación o, en algunos casos, bajo anestesia general, según la valoración del equipo médico.
La técnica se efectúa mediante una incisión discreta bajo el mentón, casi imperceptible una vez completada la cicatrización.

Durante la cirugía se pueden combinar diferentes maniobras según las necesidades del paciente:

  • Liposucción submental, para eliminar el exceso de grasa.
  • Platismorrafia, que consiste en tensar o acortar el músculo platisma para definir mejor el cuello.
  • Lipectomía submental, eliminando grasa acumulada bajo el mentón.

Al finalizar, se coloca un vendaje compresivo durante las primeras 24 a 48 horas, y posteriormente se recomienda usar una banda elástica de sujeción para favorecer la correcta adaptación del tejido.

La recuperación es progresiva. Durante los primeros días puede aparecer ligera inflamación o sensación de tirantez, que desaparecen gradualmente. El reposo semisentado durante 48 a 72 horas ayuda a reducir la hinchazón, y suele indicarse tratamiento antibiótico preventivo para evitar infecciones postoperatorias.

Objetivo del tratamiento

El propósito de la cervicoplastia es devolver firmeza, tersura y definición al cuello, restaurando el equilibrio natural del rostro.
Se trata de una intervención que armoniza el perfil facial, ofreciendo un resultado rejuvenecido, duradero y con una recuperación controlada.

¿Para quién está indicada la Cervicoplastia?

La cervicoplastia está indicada en pacientes que presentan flacidez, exceso de grasa o bandas platismales en el cuello.
Es especialmente recomendable para quienes desean:

  • Recuperar un contorno cervical definido.
  • Eliminar el efecto de “cuello caído” o “papada”.
  • Corregir la pérdida de ángulo entre el mentón y el cuello.
  • Mejorar el aspecto envejecido o relajado del cuello, tanto en hombres como en mujeres.

Cada caso se valora individualmente para diseñar un tratamiento adaptado a las necesidades de cada paciente.