En busca de un perfil equilibrado.
La mentoplastia es una cirugía destinada a modificar la forma, tamaño o proyección del mentón con el fin de mejorar la armonía del rostro y conseguir un perfil más equilibrado.
En busca de un perfil equilibrado.
La mentoplastia es una cirugía destinada a modificar la forma, tamaño o proyección del mentón con el fin de mejorar la armonía del rostro y conseguir un perfil más equilibrado.
La mentoplastia puede realizarse mediante osteotomía mandibular (avance o reducción ósea), implantes aloplásticos o la técnica de mentoplastia deslizante, que reposiciona el segmento óseo del mentón para aumentar su proyección o corregir asimetrías, fijándolo con placas y tornillos.
Es una intervención de aproximadamente una hora y media de duración, realizada a través de una incisión intraoral, lo que evita cicatrices visibles.
El tipo de corte y desplazamiento se planifica de forma individual, tras un estudio cefalométrico y anatómico que tiene en cuenta las medidas faciales, la estructura dental y los objetivos del paciente.
Este procedimiento está indicado para personas que presentan retrusión, microgenia, exceso o asimetría del mentón, y desean mejorar la proporción del rostro y la definición del perfil facial.
También puede recomendarse en casos donde se busca armonizar el mentón con la nariz o el cuello, logrando una transición más estética y natural entre las diferentes zonas faciales.
Cada caso se valora individualmente para diseñar un tratamiento adaptado a las necesidades de cada paciente.
El objetivo principal de la mentoplastia es restaurar la armonía del tercio inferior del rostro, corrigiendo desequilibrios estructurales del mentón y logrando un perfil más proporcionado.
Tras la intervención, se coloca un apósito sobre el mentón para reducir la inflamación.
Durante los primeros días se recomienda aplicar frío local y mantener una correcta higiene bucal mientras cicatriza la incisión intraoral, cuyos puntos reabsorbibles se desprenden de forma natural al cabo de unos días.
La mentoplastia puede realizarse mediante osteotomía mandibular (avance o reducción ósea), implantes aloplásticos o la técnica de mentoplastia deslizante, que reposiciona el segmento óseo del mentón para aumentar su proyección o corregir asimetrías, fijándolo con placas y tornillos.
Es una intervención de aproximadamente una hora y media de duración, realizada a través de una incisión intraoral, lo que evita cicatrices visibles.
El tipo de corte y desplazamiento se planifica de forma individual, tras un estudio cefalométrico y anatómico que tiene en cuenta las medidas faciales, la estructura dental y los objetivos del paciente.
El objetivo principal de la mentoplastia es restaurar la armonía del tercio inferior del rostro, corrigiendo desequilibrios estructurales del mentón y logrando un perfil más proporcionado.
Tras la intervención, se coloca un apósito sobre el mentón para reducir la inflamación.
Durante los primeros días se recomienda aplicar frío local y mantener una correcta higiene bucal mientras cicatriza la incisión intraoral, cuyos puntos reabsorbibles se desprenden de forma natural al cabo de unos días.
Este procedimiento está indicado para personas que presentan retrusión, microgenia, exceso o asimetría del mentón, y desean mejorar la proporción del rostro y la definición del perfil facial.
También puede recomendarse en casos donde se busca armonizar el mentón con la nariz o el cuello, logrando una transición más estética y natural entre las diferentes zonas faciales.
Cada caso se valora individualmente para diseñar un tratamiento adaptado a las necesidades de cada paciente.