INDUCTORES DE COLÁGENO EN ASTURIAS

Un nuevo escenario en la medicina estética

Los inductores de colágeno son tratamientos diseñados para estimular la producción natural de colágeno y elastina, esenciales para mantener la firmeza, elasticidad y estructura de la piel.
Actúan activando los fibroblastos —las células encargadas de producir colágeno— mediante diferentes mecanismos bioquímicos, logrando una piel más densa, luminosa y rejuvenecida de manera progresiva y natural.

Sobre el Procedimiento

Existen dos grandes tipos de inductores de colágeno según su forma de aplicación:

  1. Bioestimuladores inyectables
    Se administran mediante microinyecciones en la dermis, activando directamente los fibroblastos para aumentar la producción de colágeno.
  2. Inductores tópicos o combinados con microneedling (Dermapen)
    Consisten en la aplicación de péptidos, silicio orgánico, vitaminas, factores de crecimiento o ácido hialurónico no reticulado a través de microcanales en la piel, lo que facilita su absorción y potencia la regeneración cutánea.

Las zonas más tratadas son rostro, cuello, escote y manos, donde los signos del envejecimiento suelen ser más visibles.
Los resultados son progresivos, comenzando a apreciarse entre el segundo y tercer mes, y mejoran con el paso del tiempo y la repetición de sesiones.

¿Para quién está indicado?

Los inductores de colágeno están indicados para personas que buscan mejorar la calidad de su piel sin recurrir a cirugías.

Son especialmente recomendables en casos de:

  • Flacidez facial o corporal leve a moderada.
  • Arrugas finas o pérdida de densidad cutánea.
  • Piel apagada, con falta de firmeza o luminosidad.
  • Prevención del envejecimiento cutáneo en pieles jóvenes.

No se recomienda su uso durante el embarazo, la lactancia o en pacientes con enfermedades autoinmunes activas.

Objetivo del tratamiento

El propósito de los inductores de colágeno es reactivar los procesos naturales de regeneración de la piel, promoviendo la producción endógena de colágeno y elastina.
El resultado es una piel más firme, tersa y luminosa, con una mejoría visible en textura y elasticidad a medida que el tratamiento progresa.

Sobre el Procedimiento

Existen dos grandes tipos de inductores de colágeno según su forma de aplicación:

  1. Bioestimuladores inyectables
    Se administran mediante microinyecciones en la dermis, activando directamente los fibroblastos para aumentar la producción de colágeno.
  2. Inductores tópicos o combinados con microneedling (Dermapen)
    Consisten en la aplicación de péptidos, silicio orgánico, vitaminas, factores de crecimiento o ácido hialurónico no reticulado a través de microcanales en la piel, lo que facilita su absorción y potencia la regeneración cutánea.

Las zonas más tratadas son rostro, cuello, escote y manos, donde los signos del envejecimiento suelen ser más visibles.
Los resultados son progresivos, comenzando a apreciarse entre el segundo y tercer mes, y mejoran con el paso del tiempo y la repetición de sesiones.

Tras el procedimiento puede presentarse leve enrojecimiento o inflamación, efectos transitorios que desaparecen en pocas horas.

Objetivo del tratamiento

El propósito de los inductores de colágeno es reactivar los procesos naturales de regeneración de la piel, promoviendo la producción endógena de colágeno y elastina.
El resultado es una piel más firme, tersa y luminosa, con una mejoría visible en textura y elasticidad a medida que el tratamiento progresa.

¿Para quién está indicada los inductores de Colágeno?

Los inductores de colágeno están indicados para personas que buscan mejorar la calidad de su piel sin recurrir a cirugías.

Son especialmente recomendables en casos de:

  • Flacidez facial o corporal leve a moderada.
  • Arrugas finas o pérdida de densidad cutánea.
  • Piel apagada, con falta de firmeza o luminosidad.
  • Prevención del envejecimiento cutáneo en pieles jóvenes.

No se recomienda su uso durante el embarazo, la lactancia o en pacientes con enfermedades autoinmunes activas.

Cada caso se valora individualmente para diseñar un tratamiento adaptado a las necesidades de cada paciente.